Turismo y jardines

Pocos lugares transmiten tanta calma como un jardín. Es difícil no dejar de lado el estrés y sentirse fuera del mundanal ruido cuando se está rodeado de flores, fuentes y los sonidos de la naturaleza. De hecho, millones de personas viajan por todo el mundo con el único objetivo de visitar parques y jardines.

Las primeras evidencias de jardines ornamentales (lo que no quiere decir que no los hubiera antes) se encuentran en pinturas de tumbas egipcias del año 1500 a.C., en las que se ven estanques con flores de loto rodeados de palmeras y acacias. Desde entonces, todas las culturas han reinterpretado la naturaleza con variados propósitos. Por ejemplo, como exhibición de riqueza y poder, caso de los jardines reales, el más célebre de los cuales es Versalles. O para expresar ideas teológicas o filosóficas, como los jardines orientales o el de la Especulación Cósmica en Escocia. O para producir alimentos y medicinas, por ejemplo, en los jardines cerrados de los claustros. O como reservas de conocimiento científico,de
ahí los jardines botánicos (Aristóteles poseía uno en el siglo III a.C.). O simplemente por el goce estético y sensorial, algo que por otra parte transmite todo buen jardín, independientemente de la función para la que haya sido creado.

Hasta el siglo XVI, los jardines de esparcimiento eran propiedad de miembros de la aristocracia o la Iglesia. El pueblo llano no tenía acceso a ellos y debía conformarse con pasear al otro lado de los muros. O por las alamedas que bordeaban los caminos, que luego dieron lugar a los bulevares. En los siglos XVII y XVIII empezaron a abrirse algunos de estos
vergeles para esparcimiento general y en ciertas ciudades se crearon jardines públicos como ocurrió con el Hyde Park de Londres (1728),que tiene su origen en el jardín real privado de Kensington; el Campo Grande en Valladolid (1787),o el jardín de Luxemburgo de París (1789). El espacio verde público (es decir,un área natural en plena ciudad, plantada y ordenada por el hombre y mantenida y disfrutada por la comunidad) no aparece como tal hasta la revolución industrial. El urbanismo del siglo XIX empezó a tener en cuenta destinar áreas del centro de las ciudades a parques, como Regents Park en Londres o Floridablanca ,en Murcia, uno de los primeros jardines públicos que se abrieron en España, en 1849. Gran Bretaña es el país que tiene el mayor número de jardines abiertos: más de 3.500, que se detallan en los Gardens of England and Wales Open for Charity y en National Trust. Por su parte,en Francia, hay más de mil jardines visitables.

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Fuente: La Vanguardia

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Víctor Bouzas Blanco

Licenciado en geografía y Postgrado en Tecnologías Digitales de Documentación Geométrica del CSIC. Especialista en diseño cartográfico y análisis geoespacial.

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