Un vertido de petróleo afecta a una reserva marina de Gran Canaria

La costa de Agüimes, en Gran Canaria, presenta un aspecto que recuerda inmediatamente a la tragedia del Prestige en el mar gallego. Voluntarios con mono blanco y mascarillas se empeñan en limpiar de chapapote -en las islas lo llaman piche- una zona rocosa que hasta ayer hacía las delicias de los submarinistas. Desde el miércoles por la tarde, una mancha de procedencia dudosa se extiende por la costa ocupando unos 200 metros. El responsable de Capitanía Marítima de Las Palmas ha dicho que no tiene «ni idea» de dónde ha salido ese aceite, pero no cree que sea de la limpieza de las sentinas de algún barco, algo en lo que sí piensan todos los ciudadanos, porque no es la primera vez que ocurre: en abril, dos playas de Gran Canarias, en San Bartolomé de Tirajana, estuvo cerrada al baño por algo similar.

La Guardia Civil y Capitanía Marítima, que han asumido la investigación, calculan que se habrán vertido unos 200 litros de fuel «limpio», a pesar de que el aspecto que muestra la zona parece afectado por una cantidad mucho mayor. Los investigadores no descartan ninguna hipótesis por ahora. Entre ellas, incluyen la rotura de una tubería que lleve petróleo y esté en contacto con el mar, la limpieza de sentina de un barco que transitaba por la zona, en este caso reducida por la pureza del petróleo que llegó a la costa, o de un sabotaje.

Paco Galván caminaba enfurecido esta tarde mientras el polvo que levantaba el persistente viento que sopla en la reserva de Arinaga le llevaba a la cara la arena de la carretera sin asfaltar que conduce a la reserva marina de la Playa del Cabrón, que así se llama la parte afectada. Su enfado no era por el viento, vecino de toda la vida, sino por el petróleo incrustado en las rocas de su lugar de recreo. “Pueden estar tranquilos los barcos que tiran petróleo al mar, nadie los va a buscar”, masculló con pocas ganas mientras, hambriento, se marchaba a casa a comer después de estar frotando piedras y sacando cubos de piche del mar.

El vertido arribó a la costa de Gran Canaria el miércoles a las cinco de la tarde y afecta a unos 200 metros de litoral. A última hora de este jueves, más de 100 voluntarios, junto a personal del Ayuntamiento de Agüimes seguían trabajando para retirar el mayor petróleo posible, antes de que la pleamar llegase a su punto álgido.

Fuente: http://sociedad.elpais.com

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Jose Taboada

Licenciado en Geografía, Postgrado en Ordenación y Desarrollo Territorial (USC) y Master de Sostenibilidad y Responsabilidad Social Corporativa (USC).

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